Una nueva investigación revelada a medios de comunicación en oriente, asegura que unos 607 niños fueron víctimas de diversas formas de abuso físico mientras estaban recluidos en las cárceles de Bahréin durante la última década. El estudio se basó en informes judiciales filtrados, y en el testimonio de cientos de niños que describieron los horrores que pasaron por las autoridades de su país.
El país, ubicado en el golfo pérsico entre Arabia Saudita y Qatar, es una reconocida monarquía que ha sido fuertemente criticada durante los últimos años por los juicios injustos de manifestantes y de personas que han criticado al gobierno por internet.

Cabe resaltar que Bahréin es un archipiélago de mayoría chiíta, pero gobernado por una monarquía sunita, quienes han abusado históricamente del poder.
Amnistía Internacional ha asegurado que «Se infligieron malos tratos y, en algunos casos, tortura, a personas privadas de libertad. La Defensoría del Pueblo del Ministerio del Interior, la Institución Nacional de Derechos Humanos y la Unidad de Investigaciones Especiales de la Fiscalía siguieron siendo ineficaces en la salvaguardia de los derechos humanos y el castigo de los abusos contra ellos».
Los temidos interrogatorios
Las sesiones de interrogatorio, que a menudo se llevan a cabo sin la presencia de los padres o sus abogados, pueden durar largas horas y hay maltrato físico contra los menores. Fuentes anónimas de la fiscalía de Bahréin aseguran que actualmente hay más de 150 niños detenidos en las instalaciones penitenciarias.
En la declaración de un joven, quien ha estado recluido en un centro penitenciario desde que tenía 16 años, se habla sobre el confinamiento solitario. Dijo que los que son llevados al castigo en solitario están encadenados a la cama o les esposan las manos y los pies.
“A menudo no pueden ducharse ni cambiarse de ropa”, aseveró.
Por otro lado, el informe muestra que un puñado de declaraciones de los niños se modificaron para que estos aceptaran los cargos en su contra. Esto podría demostrar que hay abuso verbal y físico por parte de las autoridades, para así obtener confesiones por la fuerza.
Lo que dice la monarquía
En un comunicado, respondiendo ante las acusaciones que han hecho medios regionales, el Ministerio del Interior de Bahréin dijo que no hay niños encarcelados. Aunque aseguró que algunos detenidos de entre 15 y 18 años «están cumpliendo condena en un centro correccional especial».
También agregó que los niños que cumplían condena estaban allí por casos penales y relacionados con “terrorismo”, y que recibieron «juicios justos».
El gobierno de Bahréin ha rechazado las acusaciones de violaciones de derechos humanos y se niega de discriminar a sus ciudadanos chiítas.