Gloria Cecilia es misionera de las Hermanas Franciscanas de María Inmaculada desde 2002, y su vocación la llevó a vivir en distintos países, como México, Ecuador, Benín y Malí.
En Benín vivió ocho años, y luego regresó a Colombia para estar con su familia por tres meses. A mediados del 2012, volvió a Malí, donde apoyaba a madres cabeza de hogar que tenían proyectos productivos. También ayudaba a los niños de un albergue donde les daban alimentación, educación y techo.
En 2017, Gloria fue secuestrada cerca de la localidad de Koutiala, donde llevaba trabajando como misionera seis años en la parroquia de Karangasso.
Los perpetradores del ataque fueron terroristas del grupo yihadista Nusrat al Islam wal Muslimin (Grupo de apoyo al islam y a los musulmanes), activo en la región del Sahel y aliado con Al Qaeda.