La Comunidad de Desarrollo de África Meridional (SADC) anunció que desplegará sus tropas en Mozambique para solucionar la escalada de violencia en el norte del país. Sin embargo, aún se desconocen los detalles de la operación que busca “combatir el terrorismo y los actos de extremismo violento”.
El secretario ejecutivo de la SADC, Stergomena Tax, dijo al final de la cumbre que se celebró a comienzos de esta semana en Maputo, Mozambique, que el bloque de 16 países de África Meridional había «aprobado» el despliegue de una «Fuerza de Reserva en apoyo de Mozambique para combatir el terrorismo y los actos de extremismo violento en Cabo Delgado”.

La Fuerza de Reserva es parte de un pacto de defensa regional que permite la intervención militar para evitar la propagación de un conflicto interno.
El comunicado posterior a la reunión de los líderes del bloque no brindó más detalles sobre cuántas tropas estarían involucradas, cuándo serían desplegadas o cuál sería su papel. Solo se agregó que la ayuda humanitaria debe canalizarse hacia los más necesitados.
A pesar de que el propio presidente de Mozambique, Filipe Nyusi, históricamente se ha resistido presencia militar extranjeras en el territorio, esta decisión pone fin a meses de deliberaciones y desacuerdos entre el bloque sobre lo que se necesita para frenar la violencia.

Mozambique en crisis
Desde 2017, casi 3.000 personas han muerto y cerca de 800.000, la mitad son niños, se han visto obligadas a abandonar sus hogares en la provincia de Cabo Delgado. Esta región siempre ha sido disputada porque es rica en gas y recursos naturales.

El conflicto comenzó desde los ataques de un grupo armado conocido localmente como al-Shabab. Según analistas, el del grupo nació por un descontento político, religioso y económico local.
Sin embargo, los combatientes están vinculados al Estado Islámico de Irak (ISIL en inglés).
Por más de 3 años, el grupo han saqueado ciudades y se ha hecho con el control de carreteras clave, destruyendo infraestructura y decapitando a civiles. En algunos casos, ha obligado a los lugareños a unirse a sus filas o los han mantenido como esclavos sexuales.

Desde agosto de 2020, los combatientes controlan la ciudad portuaria clave de Mocimboa da Praia, mientras que en marzo lanzaron un asalto coordinado contra la ciudad de Palma, matando a decenas y obligando a más de 67.000 a abandonar sus hogares.
El gobierno mozambiqueño ha desplegado miles de soldados en Cabo Delgado para combatir a los combatientes. Sin embargo, experto han advertido, durante mucho tiempo, que el ejército de Mozambique ha sido históricamente débil, mal entrenado y equipado.
