En la noche del 3 al 4 de junio de 1989, el Ejército chino recibió la orden de dispersar las protestas que llevaban casi siete semanas en la plaza de Tiananmen, en Pekín. Militares asesinaron a cientos de manifestantes.
En este día de conmemoración, fue detenida la opositora Chow Hang-tung. Se le acusó de sospecha de promover una reunión ilegal por redes sociales. La policía de Hong Kong detuvo a Chow después de que el gobierno chino prohibiera la vigilia, que se ha celebrado cada 4 de junio durante décadas.
Cuatro policías detuvieron a Chow frente a su oficina en el distrito Central de Hong Kong. Chow es una de las vicepresidentas de la Hong Kong Alliance, organización que lidera la vigilia cada año. La policía confirmó que detuvieron a Chow y un hombre de 20 años por promover una reunión ilegal en redes sociales.
“Sus comentarios en redes sociales involucraron la promoción y el llamado a otras personas a participar de actividades públicas prohibidas”, anunció el superintendente policial Law Kwok-hoi.
Los eventos principales, para conmemorar a las víctimas, se han realizado en el Parque Victoria de Hong Kong. Con vigilias, ciudadanos recuerdan a los muertos de la matanza, y llaman al gobierno autoritario chino a aceptar la democracia.
Sin embargo, autoridades de Hong Kong abogan que prohibieron la vigilia de este año por la pandemia de Covid-19.
Desde 2020, Pekín impuso una ley de seguridad nacional por las masivas protestas violentas prodemocracia que se vivieron en Hong Kong en 2019. Más de 100 personas fueron detenidas por el gobierno por posturas y opiniones políticas.
De acuerdo con el gobierno de China, las medidas han restaurado la estabilidad en la ciudad. Sin embargo, críticos aseguran que la represión quebró la promesa de Pekín de que Hong Kong mantendría sus libertades luego de que Gran Bretaña devolviera en 1997 el territorio a China.