La agencia de protección civil de Haití dice que más de 700 personas murieron y miles resultaron heridos y desaparecidas después del terremoto de magnitud 7,2 azotara el país el sábado.
Desde el Aeropuerto Internacional de Fort Lauderdale, organizaciones locales llenaron un avión con recursos de ayuda para enviar a Haití, mientras algunas personas que estaban en la isla cuando el sismo ocurrió han llegado al sur de la Florida y hoy solo agradecen estar vivos.
El Servicio Geológico de Estados Unidos dice que el epicentro del terremoto fue a 125 kilómetros (78 millas) al oeste de la capital, Puerto Príncipe.
El primer ministro Ariel Henry dice que el terremoto causó muertes y daños en varias partes del país.
La gente en la capital sintió el temblor y muchos se apresuraron a salir a las calles con miedo, aunque no parecía haber daños allí. El país empobrecido es vulnerable a terremotos y huracanes.