El gobierno cubano condenó a 127 civiles que participaron en las protestas antiestatales en julio de 2021. Según los jueces y las peticiones de la fiscalía cubana, los acusados “cometieron y provocaron graves disturbios y hechos vandálicos con el propósito de desestabilizar el orden público, la seguridad colectiva y la tranquilidad ciudadana”.
La condena suma 1.916 años en total a cárcel a 127 de los 129 cubanos que fueron juzgados. Entre 4 y 30 años de prisión, «por actos de violencia cometidos durante las manifestaciones», fueron las penas.
El año pasado cubanos protestaron por escasez crónica y falta de libertades básicas, y en los días posteriores más de 1.000 personas fueron detenidas.