Alvin Ailey fue un pionero que encontró la salvación a través de la danza.
El artista traza los contornos completos de este hombre brillante y enigmático cuya búsqueda de la verdad en el movimiento resultó en una coreografía duradera que se centra en la experiencia afroamericana con gracia, fuerza y belleza sin igual.
Contada a través de las propias palabras de Ailey, y presentando evocadoras imágenes de archivo y entrevistas con quienes lo conocieron íntimamente, la directora Jamila Wignot teje una biografía resonante de un visionario esquivo.