El brigadier general Mario González Lamprea, jefe de inteligencia militar del Ejército, está en la mira de la Procuraduría General por «presuntas conductas sexuales abusivas» contra una teniente actualmente retirada del servicio. El ente abrió hoy una investigación disciplinaria contra González, a pesar de que según el Ministerio Público, los actos habrían ocurrido en noviembre de 2017.
La teniente Jeymi Liseth Muñoz fue la víctima del abuso, y fue quien interpuso la denuncia por el delito de acto sexual violento contra González Lamprea en 2018. En su testimonio, que dio a conocer en «La W», detalla que “le dije que tenía cuatro tatuajes y me preguntó dónde los tenía. Luego me mostró dos que él tenía, se puso de pie y cerró la puerta. Me dijo que le mostrara el tatuaje, me puso de pie e intentó mirar debajo del vestido(…) me bajó la cremallera de la espalda y empezó a besarme a la fuerza”.
La teniente Muñoz es 20 años menor que el general González.
Hoy, la Sala Disciplinaria de Instrucción de la Procuraduría, ordenó que se practicaran pruebas para «verificar si ocurrieron o no estos hechos de abuso«.
A pesar del testimonio de Muñóz, la Fiscalía archivó la denuncia, y la teniente ha recibido varias «propuestas» para desestimar el caso. “A mi novio le dijeron que me convenciera de quitarle la denuncia al coronel porque se le estaba afectando el ascenso, y que ellos nos podían ayudar a los dos”.
Un caso común
De acuerdo con las Fuerzas Militares, entre 2016 y julio de 2020, 118 militares tuvieron actos de abuso contra niñas niños y adolescentes. El general Eduardo Zapateiro, comandante de las Fuerzas Militares, dijo que de los 118 abusadores, solo 45 han sido expulsados de las filas.