La exdirectora del Instituto de Desarrollo Urbano (IDU) de Bogotá en el mandato de Samuel Moreno, Liliana Pardo, fue capturada en Miami. Moreno, condenada a 22 años de prisión por irregularidades en contratos multimillonarios, estaba prófuga desde 2014 y tenía una circular roja de la Interpol.
Un juez de Bogotá la halló culpable de los delitos de peculado, interés indebido en la celebración de contratos y contrato sin cumplimiento de requisitos legales. Pardo deberá pagar prisión por su papel en el llamado carrusel de la contratación, durante la administración del Samuel Moreno, del Polo Democrático (centro izquierda).
El Carrusel de Contratación: un robo a la nación
El Carrusel se conoció porque casi 50 obras públicas que no fueron ejecutadas en los tiempos o con los presupuestos estipulados y le robaron a la nación más de USD 400 millones.

Pardo enfrentaba dos procesos penales por irregularidades en el proceso de licitación y ejecución de los contratos de la reparación de la malla vial y la fase III de Transmilenio entre 2007 y 2008. La entonces directora del IDU habría participado en la modificación del pliego de condiciones para que solamente el grupo de contratistas, que habrían pagado la coima exigida, resultaran beneficiados con los multimillonarios contratos viales.
Los contratistas pagaron una millonaria comisión para que le cedieran los contratos.
Cuando comenzó el caso por el Carrusel, donde fueron encontrados culpables y enviados a prisión el entonces alcalde de Bogotá, Samuel Moreno (19 años en la cárcel) y los hermanos Nule (13-19 años de cárcel), Liliana Pardo supuestamente entregó información reservada y privilegiada de los contratos.
Ella fue quien habló sobre los procesos de adjudicación de los hermanos Nule, Julio Gómez y Emilio Tapia.

Durante el proceso, Pardo no asistió a por lo menos 20 audiencias dentro del proceso que se adelantaba por presuntos hechos de corrupción en el IDU. En 2014, Pardo escapó, y pocos días después de su haberse emitido el fallo en su contra la Interpol emitió la circular roja para que fuera capturada.
La condena de Pardo ha cambiado, pues en primera instancia fue condenada a 22 años de prisión, pero en segunda el Tribunal Superior de Bogotá, dejó en firme la condena y la redujo a 19 años y 9 meses de prisión.

En 2010, la funcionaria renunció a su cargo en medio de las críticas por su cuestionada gestión a la cabeza de una de las entidades del distrito más importantes. “Me voy con la satisfacción del deber cumplido y de haberle entregado a la ciudad proyectos que transformaron, y transformarán a futuro, la vida de los bogotanos”, señaló en ese momento Pardo.