El primer ministro de Haití, ¿relacionado con el asesinato del presidente?

Autora: Camila González | Internacionales

El 7 de julio, el presidente haitiano, Jovenel Moïse, fue hallado muerto en su casa de Puerto Príncipe. El fiscal jefe del país busca imputar cargos contra el primer ministro, Ariel Henry, acusándolo de comunicarse con Joseph Badio, un sospechoso clave en el magnicidio

Bed-Ford Claude, comisionado del gobierno de Port-au-Prince, el equivalente a un fiscal federal, pidió el martes al juez que acusara a Henry de estar involucrado en el caso por unas supuestas llamadas telefónicas que Henry hizo con el sospechoso. Claude también solicitó que se prohibiera a Henry salir de Haití “por la gravedad de los hechos expuestos”.

Jovenel Moïse fue el presidente electo de Haití que tuvo que ganar dos veces para poder posicionarse

“Hay suficientes elementos comprometedores… para procesar a Henry y pedir su acusación directa”, escribió Claude en la orden.

No hubo comentarios inmediatos por parte del primer ministro, quien fue designado formalmente menos de dos semanas después del asesinato.

¿Quién está detrás del magnicidio en Haití?

Moïse estuvo en el cargo desde 2017

La orden del fiscal Claude se produjo pocos días después de que “invitó” a Henry a reunirse con él para que le explicara por qué habló con uno de los principales sospechosos del asesinato de Moïse.

Sin embargo, el primer ministro rechazó los señalamientos y aseguró que eran “tácticas de distracción” destinadas a sembrar confusión y evitar que se haga justicia.

“Los verdaderos culpables, los autores intelectuales y patrocinadores del odioso asesinato del presidente Jovenel Moïse, serán identificados, llevados ante la justicia y castigados por su crimen”, dijo Henry en su cuenta de Twitter el 11 de septiembre.

Ariel Henry había sido nombrado primer ministro dos días antes de la muerte de Moïse, pero no llegó a ser investido en el cargo

El lunes, la Oficina de Protección Ciudadana de Haití, un organismo similar a un defensor del pueblo, exigió que Henry renunciara. También lo instó a comparecer en la oficina del fiscal para dar su declaración ante las acusaciones. 

“A todos nos encantaría conocer el contenido de esa conversación”, dijo el abogado Renan Hedouville, quien dirige el buro que tiene el caso. Las llamadas incriminatorias se dieron entre Henry y Joseph Badio, ahora fugitivo, pero que una vez trabajó en el gobierno haitiano.

Joseph Badio en la mira

Joseph Félix Badio, ingeniero de profesión, trabajó por los últimos 10 años en el Ministerio de Justicia de Haití y luego, en marzo del 2012 se unió a la Unidad Anticorrupción (ULCC). Allí desempeñó el cargo de Coordinador de Operaciones de Campo del Servicio General de Inteligencia, una posición que ocupó hasta el 17 de mayo de 2021.

Aún se desconoce el paradero de Joseph Badio

El ministerio emitió un comunicado en el que señaló las desvinculación de Badio por “serias violaciones” a las normas de ética, aunque no fueron detalladas. Badio fue despedido en mayo por supuestas conductas antiéticas y solicitud de sobornos.

El 7 de julio, día en que asesinaron al presidente, el fiscal Claude aseguró que Badio estaba en las cercanías de la casa de Moise, y que llamó a Henry entre las 4:03 y 4:20 a.m. Las llamadas duraron un total de siete minutos y Henry estaba en el Hotel Montana en Port-au-Prince en ese momento.

“El primer ministro no puede permanecer en su puesto sin aclarar estas áreas oscuras”, dijo Hedouville. “Debe eliminar toda sospecha”.

El comandante de policía de Colombia, general Jorge Luis Vargas, aseguró que Badio dio la orden de asesinar a Moïse

Sin embargo, aún quedan muchas dudas en el caso. A pesar de que hay más de 40 sospechosos, incluidos 18 exmilitares colombianos y tres haitiano-estadounidenses que están detenidos, no hay claridad del homicidio de Moïse.

El asesinato del presidente sumió a Haití, un estado caribeño en profunda crisis económica, política y social, en un abismo aún más profundo. La nación ya estaba luchando contra la creciente violencia de las pandillas, y con el asesinato de su presidente, la inestabilidad política ha provocado que los temores de millones de haitianos se hayan vuelto realidad: la violencia empeora.

Autor: Camila González