Polonia duplica sus tropas en la frontera con Bielorrusia

Autora: Camila González | Internacionales

Casi 6.000 soldados polacos están protegiendo la frontera con Bielorrusia, número que casi duplica a los 3.000 combatientes que ya estaban en la frontera. La medida se tomó tras un aumento en los cruces fronterizos, y como respuesta ante el aumento de solicitantes de asilo en Polonia.

El ministro de Defensa, Mariusz Blaszczak, aseguró que «Casi 6.000 soldados de las divisiones 16, 18 y 12 están sirviendo en la frontera entre Polonia y Bielorrusia» en su cuenta de Twitter.

«Los soldados brindan apoyo a la Guardia Fronteriza protegiendo la frontera del país y no permitiendo que se cruce ilegalmente».

El despliegue se produjo después de que la Guardia Fronteriza de Polonia anunciara que el lunes hubo 612 intentos de cruzar la frontera ilegalmente.

Pero, ¿Qué está pasando en la frontera entre Polonia y Bielorrusia?

La tensa situación en Europa Oriental

La Comisión Europea y el gobierno polaco aseguran que los cruces desde Bielorrusia han sido orquestados por Minsk. Los organismos afirman que la movida se debe entender como una forma de guerra híbrida diseñada para presionar a la Unión Europea sobre sus sanciones al gobierno del antiguo presidente Alexander Lukashenko.

Bielorrusia lo ha negado.

Ante la situación, Polonia ha declarado el estado de emergencia en la región y planea construir un muro en la frontera.

De acuerdo con la Guardia Fronteriza de Polonia, hasta el domingo, aproximadamente 9,600 personas indocumentadas habían intentado cruzar la frontera en octubre.

Sin embargo, al menos siete solicitantes de asilo han muerto en la región desde agosto, cuando estalló la crisis fronteriza. La semana pasada, la policía polaca descubrió un cuerpo que pensaban que era un hombre sirio de 24 años en la zona.

Lo que más preocupa a gobiernos europeos, como el alemán, son las repetidas acusaciones contra las fuerzas fronterizas polacas. Se han desatado varios escándalos porque las autoridades no garantizaron apoyo médico, ni comida o refugio adecuados.

Autor: Camila González