La Alcaldía de Bogotá anunció la venta del 9,4% de las acciones del Grupo de Energía de Bogotá (GEB). El dinero recaudado se destinaría para la ampliación de la calle 13, el cable aéreo de San Cristóbal, y la Segunda Línea del Metro.
Dentro de la propuesta que tiene la administración distrital, se busca recaudar 2,9 billones de pesos, con los que se financiarían los tres proyectos de infraestructura. Para la comercialización de las acciones, se firmó un contrato interadministrativo para que la Secretaría de Hacienda comience a buscar compradores.
La decisión de la administración ha generado polémica, pues concejales y ciudadanos recuerdan que la alcaldesa Claudia López aseguró en campaña que estos bienes públicos no se vendería.
La concejala Heidy Sánchez publicó una carta firmada por las bancadas de Colombia Humana, Unión Patriótica (UP) y los representantes a la Cámara por Bogotá, María José Pizarro y David Racero, asegurando que no es la mejor decisión. “Con esta eventual venta, la administración financiaría la construcción de la fase 2 de la Primera Línea del Metro, que no tiene estudios de factibilidad, ni de ingeniería de detalle. A su vez, se convierte en uno más de los engaños de la actual alcaldesa, quien en campaña se proclamó defensora de lo público”.
Por su lado, Carlos Carillo (Polo Democrático) destacó que, de realizarse la venta, solo el 5 % del dinero iría para la construcción del cable aéreo. «Hay ambigüedad con relación a la segunda línea del Metro de Bogotá», por lo que es una decisión “inaceptable y en parte por eso, mi ponencia será negativa. Esto es un incumplimiento flagrante del programa de Gobierno de la alcaldesa”.
Una venta de antes
En 2016, Enrique Peñalosa (alcalde de ese entonces) propuso ante el Concejo vender hasta el 20% de las acciones de la entonces Empresa de Energía de Bogotá (EEB), hoy Grupo Energía Bogotá (GEB). La propuesta fue autorizada por el Concejo el 8 de noviembre de ese año, y en los años siguiente se vendió el 10,6 % de las acciones del GEB en dos etapas.
La primera venta se hizo al sector solidario, es decir a los empleados, pensionados, y la segunda a todos los demás interesados.
A la fecha quedaron el 9,4 % de acciones para la comercialización, que serían los vendidos en la alcaldía de López, y que dejarían menos del 60% de las acciones del GEB a nombre de la ciudad.